Ayer, @LuisaAlcalde utilizó su programa, pagado con recursos públicos, para exhibir LISTAS de usuarios y comunicadores que critican al gobierno. Hoy sale a negar que las haya presentado. Ahí están las imágenes y ahí están los nombres. Usaron los impuestos de los mexicanos para señalar a los propios ciudadanos por atreverse a cuestionarlos. ¡Se sienten intocables, creen que son una monarquía que debería ser adorada y nunca cuestionada!
¡Salieron de piel muy delgada! Querían el poder para sentirse alabados, llenarse las bolsas y satisfacer sus resentimientos. Ahora que lo tienen, utilizan al Estado, que debe servir a todos y garantizar la pluralidad, para perseguir a quienes les incomodamos. Confunden gobernar con exigir aplausos y obediencia.
Claudia Sheinbaum ya había dicho que hacer listas de críticos es propio de gobiernos fascistas. ¡Hasta se victimizó por ello! ¡Tremendo cinismo! Un día exhiben a ciudadanos desde una transmisión oficial y al siguiente pretenden negar lo que hicieron frente a las cámaras. ¡Bola de farsantes!
Si esa misma capacidad para identificar, clasificar y enlistar a sus críticos la utilizaran para perseguir a los criminales que tienen sometidas regiones enteras del país, México estaría mucho más cerca de recuperar la paz. Pero con los críticos son muy valientes y frente a los cárteles los resultados no llegan. Los protegen, les dan vía libre y les garantizan impunidad. ¡Ahí está la medida de sus prioridades!
¡Son una vergüenza! Tienen el poder, el aparato del Estado y miles de millones de pesos de los mexicanos. ¡México merece un gobierno que persiga a los cárteles del crimen organizado, no a ciudadanos que ejercen su libertad!





