La extradición a Estados Unidos de personajes como Álvaro Pulido Vargas, pieza clave del saqueo, el robo y la corrupción en Venezuela, es el claro ejemplo de que, tarde o temprano, la justicia alcanza a quienes destruyen naciones amparados por el poder. Como senador de la República, lo digo fuerte y claro: ese mismo destino, la cárcel y la extradición, es el que merecen los narcopolíticos, cínicos, corruptos y sinvergüenzas de Morena que hoy tienen a México sumido en el caos, la inseguridad y la falta de oportunidades.
Mientras las familias mexicanas sufren las consecuencias de un país entregado al crimen organizado, los narcopolíticos de Morena se dedican a blindarse, a enriquecerse y a simular que gobiernan. Se sienten intocables detrás de sus cargos, pero se les olvida que el dinero sucio y la traición a la patria dejan huellas imborrables. Que les quede muy claro: apoyar y pactar con los cárteles del crimen organizado, hoy identificados como organizaciones terroristas, es un atentado directo contra la seguridad de las y los mexicanos, la seguridad regional y la seguridad hemisférica.
A los narcopolíticos de Morena, la justicia internacional ya los tiene en la mira y no podrán ampararse en su malentendida soberanía para evadir el castigo. Por ello, desde el PRI seguiremos denunciando a estos cínicos que le entregaron el país a los cárteles del crimen organizado. Así como hoy vemos caer a los cómplices de la dictadura venezolana, muy pronto veremos a los narcopolíticos de Morena enfrentar a los tribunales.
¡Ya basta de descaro y de seguir protegiendo a los criminales como lo hace el régimen de Morena! Es momento de actuar con toda la fuerza de la ley y con una verdadera cooperación internacional para desmantelar esta red de corrupción y terrorismo que hoy opera desde el poder y que tanto daño le ha hecho a México. Los que hoy se sienten intocables, mañana estarán rindiendo cuentas. ¡Ni un paso atrás contra los traidores que vendieron la paz y la tranquilidad de las y los mexicanos!







