miércoles, abril 24, 2024
spot_img

Aquel Veracruz del «no pasa nada»

spot_img

Y en realidad pasó de todo. Javier Duarte y sus allegados lo dejaron en la quiebra, al grado que la única manera de salir adelante es a través de un rescate financiero de la Federación. El de Córdoba escapó y dejó pobre a un estado que siempre fue saludable en recursos económicos.

Me informan que de los 11 mil millones de pesos que pidió el Gobernador Interino de Veracruz para salvar la crisis que dejó Duarte, cuando menos el 40% serán entregados. No lo harán en una sola exhibición, pero en efecto los depositarán en las arcas de Finanzas y Planeación.

Para la dispersión de 5 mil millones de pesos, se instauraría un interventor de la Federación que atestigüe la entrega de los recursos de acuerdo a su etiqueta. Respecto a los 6 mil millones restantes, de entrada, podrían ser entregados en los primeros 15 días de diciembre, al Gobierno de Yunes Linares, pero aún falta la autorización y los trámites correspondientes.

Me comentan que aunque el quebranto en Veracruz es culpa de Javier Duarte y sus obscuros manejos financieros, la Federación no puede hacer caso omiso a la crítica situación estatal, cuyas consecuencias podrían desencadenar, sin exagerar, ambientes muy cercanos a la ingobernabilidad.

En el centro del País están que arden contra Javier Duarte, no sólo por fugarse y mentirles «viéndolos a los ojos» sobre sus presuntos desvíos millonarios, también por la descarada «licuadora» de recursos que empleó para pagar adeudos con «dineros» etiquetados para otros fines.

Ayer dijo Enrique Ochoa, Presidente Nacional del PRI, que los corruptos, como Javier Duarte, merecen cárcel y deben devolver lo robado, a través del incautamiento de bienes y cuentas bancarias. Hace unos días, directamente de Bucareli me dijeron que capturarán a Duarte, como el delincuente en que «oficialmente» se convirtió cuando decidió escapar. Todos traen temas pendientes por resolver con el «licenciado».

Difícil resultará que la opinión pública crea, sin importar la verdad, que Flavino Ríos no tuviera conocimiento de los cientos de millones que Javier Duarte desvió a través de empresas fantasmas, particularmente de las Secretarías de Salud, Educación y Desarrollo Social.

El rescate de la Federación es visto, en general, como una vía que evitará castigar a los culpables de las circunstancias por las cuales hoy, indudablemente, Veracruz vive la peor crisis financiera de su historia moderna, cortesía de un hombre que no supo ponerle freno a su cuenta bancaria de retiro, tampoco a su ambición.

también le puede interesar

Últimos artículos

- Advertisement -spot_img