martes, septiembre 15, 2026

La costumbre de Alor…

Al respecto (exprés)…

La costumbre de Alor

Lo de Roberto Ramos Alor no puede reducirse a una frase desafortunada.

Cuando médicos reclaman porque no tienen los insumos necesarios para operar, y la respuesta del responsable del IMSS-Bienestar es “si no quieren operar, no operen”, el problema deja de ser de forma y se convierte en un asunto de fondo: falta de sensibilidad, autoridad y capacidad para entender la responsabilidad que se tiene entre las manos. Más aún cuando la propia gobernadora ya había reconocido las carencias y ordenado resolverlas.

Ramos Alor no solamente se equivoca con los médicos; falla a la confianza que la Gobernadora depositó en él. Nahle decidió brindarle una nueva responsabilidad en el sector salud, a pesar de los cuestionamientos de su anterior paso por la Secretaría de Salud. Ante eso, cuando el funcionario responde con prepotencia ante un reclamo legítimo de médicos y después tiene que disculparse, expone también también a la titular del Ejecutivo.

La Gobernadora hizo lo correcto al no justificarlo. Ahora corresponde a Ramos Alor entender algo elemental: la confianza política no es un salvoconducto para equivocarse indefinidamente.

En salud, donde están en juego vidas humanas, la soberbia de un funcionario no es un defecto de carácter: puede convertirse en un problema de gobierno.

X: @aaguirre_g

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